19 de febrero de 2011

MI NIÑA, TE AMO

Que si te amo, me haz preguntado
Por supuesto que sì, he respondido.
¡Dìmelo de frente!, haz reclamado
¡Cuando quieras princesa!, he exclamado.

Dices: "ahora mismo quiero que lo expreses,
No dentro de seis o siete meses,
No mientras comas o mientras reces,
Dìmelo ahora y dìmelo un millòn de veces!.

Esta muy bien niña, te lo dire en este instante.
No quiero que pienses que no serè un buen amante,
Asì que te demostrarè que soy de buen talante,
Al decirte que me haces sentir un amor constante,
Cuando miro tu caminar pausado, adorable  y galante.

¡Venturado seas por decirlo en èsta buena hora!,
Cuando la luna, con su brillo, ya enamora,
Durmiendo la voz que dicta el engaño que se rumora,
Alzando al cielo, la voz que en mi pecho atora.

No tengas dudas, ¡que tù siempre en mi mente!,
Aunque no estès a mi lado presente.
Cuando por culpa del destino te encuentras ausente,
Mi corazòn, solo por tì vive, palpita y siente.

¡Gracias amado mìo!, ahora no estarè màs confundida,
Te amarè hasta con la mèdula, lo que te quede de vida.
Y cuando mueras, harè igual que Fontefrida,
Porque este amor no lo borra ni la postrera despedida.


Mikel Arquette i Garuz

11 de febrero de 2011

ROMANCE DE LA LUNA OSCURA

Paseando por este valle
remembrando los silencios
de pensamientos ya necios
al deambular por la cale
con sus humores tan recios
y sus rumores de talle.

De sus pasiones ingratas
centelleantes de ilusión,
como la fé de erratas;
deseosas de pura pasión
rebasando las traviatas
y su lírica hilación.

Maquinaciones de dolor
y espíritus vacios;
generadores de hastíos
con sus pinturas sin color
y de las danzas sin sabor.

En éste campo las recuerdo,
ya sin dolor las observo
porque hoy estando cuerdo
sus fragancias preservo
y de sus besos me acuerdo.

La muerte de los amores,
la llegada de la locura,
el marchitar de las flores,
la enfermedad sin cura 
ya se van con sus honores
bajo ésta luna oscura.


Mikel Arquette i Garuz

5 de febrero de 2011

ROMANCE DE LA BELLA AMADA

Transitando por la vida
encontrè mi destino,
mi Ìtaca perseguida,
y lo conseguì con tino.

Esa meta es tu alma,
¡gracias a Dios por ella!
porque me transmite calma
ya que es pura y bella.

Bella como las violetas,
preciosa como la luna,
màs valiosa que mil pesetas,
deleitosa como ninguna.

Tù, la dueña de mi cielo,
de la noche, mi lucero.
Y lo digo sin recelo:
de mi mar, un blanco velero.

¡Eres la rosa de mis vientos,
la materia de mis sueños,
el càliz de mis sustentos,
la razòn de mis empeños!


Mikel Arquette i Garuz

EL AZUL DE TU ALMA

Los ojos del espìritu, decidme ¿còmo son?
El lamento del alma, ¿podèis escucharlo?
El trinar de los pensamientos, ¿què tono tienen?
Los sueños de tu silencio, ¿què desean?

La profundidad de tu espìritu irradia el calor,
la dulzura de tu alma, transmite la paz.
El deambular de tu mirada, conlleva al amor,
la tranquilidad de tu caminar, traslada a un vuelo sin fin.

Los sueños son el reflejo de tus deseos,
tus deseos son la expresiòn de tu pensamiento,
un pensamiento, es el destello de tu corazòn,
el corazòn, es el motor de tu cuerpo,
tu cuerpo, tu cuerpo es la razòn de mis delirios.

La luz de mi mente: tus manos prìstinas y puras.
La majestuosidad de mis alcances: tu espìritu flotante.
La habilidad de mi mente: la deleitosidad de tu voz.
La razòn de mi existir: ¡el azul de tu alma!.

Mikel Arquette i Garuz