1 de noviembre de 2010

AMAR ¿PARA QUÉ?


El amar es el acto de reciprocidad de pasión, entrega, dedicación, fidelidad, veneración, en fin, todas esas cuestiones que hacen que el ser humano despierte todos los días con la sonrisa en los labios, con esa sonrisa que solo emana del alma.

En éste texto no me enfocaré al demérito de dichas sensaciones, al contrario, el señorío me obliga a exaltarlas ya que gracias a ellas éste disparejo camino de la vida es más llevadero. Estas sensaciones o aptitudes que del amor se desprende son tan fuertes que son casi imposibles de superar por algún otro impulso terrenal. Escribo terrenal porque tal vez metafísicamente sea posible encontrar esas sensaciones que unidas, generan tanta paz entre los individuos que las albergan.
No, al contrario, será mi tarea, a través de las letras ahondar un poco en las causas que provocan que los seres vivos, pero en especial el ser humano busque con tanto afán y tanta necesidad cubrir ese vacío que el amor junto con todos sus componentes, heredan cuando están ausentes.

Pero primero hablemos de los tipos de amor que existen en el mundo, porque aunque la ortografía sea la misma, la palabra “amor” tiene diversas aristas que considero prudente diferenciar.

Existe el amor de familia, el cuál se da por obviedad entre los integrantes del núcleo familiar. Núcleo que en mi perspectiva debe ser la base de todo desarrollo del ser racional. Menciono lo anterior porque es aquí donde desde pequeño se adquiere el código deontológico de la vida, que con el devenir del tiempo nos permitirán relacionarnos y desarrollarnos bondadosamente en la sociedad.

También existe el amor fraternal, el cuál no es menos importante que el anterior. Este género de amor es el que se da en los círculos de amistad y te permite, según mi visión, obtener ese apoyo, sinceridad y tolerancia que algunas veces en el seno familiar se ausenta por circunstancias propias de la interacción en ese ámbito.

Finalmente en ésta catalogación del amor que he mencionado y que es la más básica del mundo, se encuentra el tipo de amor que es quizá el que se busca con más desesperación y ahínco, en parte por la necesidad fisiológica de encontrar al ser opuesto genética y físicamente, y en otra gran medida por el afán de obtener caricias y protección de manera expedita e instantánea.

Me refiero al amor de pareja, el tipo de amor más abundante en el orbe. Abundante por las causas antes mencionadas y por el fácil acceso a él, porque no podrán negar que es más fácil encontrar a la mujer o al hombre que creemos ideal aunque ésta visión se desvanezca de a poco, que encontrar el amor en una familia o en un circulo de amistad, ya que éstos no se obtienen de un momento para otro, requieren tiempo de calidad para lograrlos.

El más abundante declaró y en efecto así es. Si al lector le queda alguna duda de ésta afirmación, basta con salir y dar un rondo por la avenida para encontrarnos con cientos, por no decir miles de jóvenes y no tan jóvenes enamorados, demostrando su entrega, pasión, entrega, dedicación, fidelidad y veneración de manera tan explícita que inclusive el más obtuso de los seres se daría cuenta que se aman con fervor. Es en éste tipo de amor en el que se pueden apreciar de manera más visible las sensaciones e impulsos que conforman la estructura del amor.

Después de ésta exposición de los tres tipos básicos del amor  y algunas de sus características, tal vez la mayoría tenga clara ya, la importancia del amor, aunque tal vez existan otros quienes aún no distingan la relevancia que el amor tiene sobre los seres humanos. En éste caso recomiendo a esas personas que abran más su mente y corazón para que descubran el Alma del Mundo, que no es otra cosa mas que el secreto de la vida y los senderos del amor, lo que ayuda a que cada uno de nosotros cumpla su Leyenda Personal: la causa por la que Dios nos puso en éste mundo en éste preciso instante.

Ahora bien como éste es un texto informativo que pretende obtener alguna conclusión para que cualquier tipo de persona pueda comprender la importancia del amor en nuestras vidas, finalizo diciendo que de acuerdo a la experiencia y a lo planteado en éste opúsculo, que el amor en cualquiera de sus formas individuales y combinadas, hacer que el ser racional, el ser humano pueda desarrollar ostensible y plenamente sus valores, virtudes y compartirlas con otros seres para tratar así de mejorar el hábitat donde se desenvuelve para lograr la Ítaca anhelada de todo ser racional: ser feliz.


Mikel Garuz

LLUVIA DIVINA


Lluvia, dulce melancolía que del cielo brotas
E inundas los mares, campos y ríos con tus gotas.
Tu que iluminas la infame noche con rayos y centellas
Y en los valles haces que las flores día con día sean mas bellas

Lluvia, dama fría que refrescas la vida
Reavivas la hierba, las plantas y calmas en los seres la sed
Tú que en los cielos, con tus aguas entramadas formas una red
Y enmarcas la triste, dolorosa y funesta despedida

Al igual que inundas los campos, mares y ríos
Irriga estos secos y frugales ojos te pido
Que de tanto llorar se han llevado hasta los sueños míos
Llorado por pasiones, delirios y amores que ya se han ido

Lluvia, musa virginal de las personas tristes y acongojadas
Tú que purificas el aire la vida y los cielos
También logras evocar con respeto y nostalgia glorias pasadas

Glorias como los romances que en su tiempo provocaron celos
Celos de amor, celos de miedo, celos de furia, celos y sensaciones marcadas
Marcadas de un puro amor, tan puro que Dios prefirio ocultarlo bajo sus velos.


Mikel Garuz

ROMANCE DE UN SINCERO ENAMORADO


Llegas que tú llegas niña
marchas que te marchas te vas.
Te vas por esa gran viña
llegas trayéndome la paz.

Irrigas los campos verdes
con tu pureza y amor.
Amor te pido que me des
tu pureza y tu sabor.

Iba yo a pedirte esto
con mi mano al corazón.
Descubriéndote mis sueños
donde tú eres mi razón.
Tal vez parezcan pequeños
pero llenos son de pasión.

De pronto me paralicé
pensé que no los querrías
y lo que yo idealicé
todo me lo destruirías.
Entonces suspiros lancé
soñando lo que dirías.

Tras un breve espacio
resolví no tener miedo
después de todo no puedo
hacer mover más despacio
mi corazón y mi dedo
hasta darte un palacio.

Y no importa qué contestes
que yo ¡siempre a tu lado¡
aunque atención no prestes
a este enamorado
que traerá los arciprestes
con su traje morado.

Esperando que decidas
en aquel altar sagrado
unir los dos nuestras vidas
y yo decir: ¡estoy casado
con la diva de las divas
quien mi alma ha robado
a mi ser quitó las bridas
y mi devoción ha ganado ¡.

He llegado al fin aquí
para darte todo esto
rogando me digas que sí,.
Si no, te daré mi resto:
un capullo de alhelí,
una choza de asbesto
catorce aves carmesí
y éste sincero texto.


Mikel Garuz