17 de junio de 2011

ROMANCE DE LA NIÑA DE LOS OJOS AVELLANA

Dulce niña de mi vida,
dulces ojos de mis sueños,
a usted darè lo que pida,
ponièndolos mis empeños
en, de èsta forajida,
cumplir todos sus ensueños.

Que sus ojos he amado,
ahì hallè mi destino,
mi futuro y mi pasado.
Y en ellos examino,
todo lo que he logrado.
Lo que fue fallo y atino.
Aquellos que he amado
y se ha llevado el sino.

Pasiones ahora abstractas
que antes yo he gozado,
pero que siguen intactas
en mi corazòn maltratado.

Son èstos y màs recuerdos
los que en tus ojos miro,
incluyendo desacuerdos
que se van en un suspiro.

Tu pureza en frenesì,
la belleza de tu mente,
tu dulce boca carmesì,
me atraen naturalmente.

Pero lo que màs adoro,
lo que sueño en la mañana,
es màs valioso que el oro,
màs celestial que el Guadiana,
eterno cual sicomoro;
son tus ojos avellana. 
 
Mikel Arquette Cruzcia

10 de junio de 2011

AMOR PERDURABLE

Ya no temo al postrero resplandor que cegará mi vida perennemente... Si nunca tendré tu amor, la relatividad y levedad de las cosas me parecen más superlativas que nunca... Si jamás estarás a mi lado, no quiero estar absorbiendo el mismo candor y viento que tú, mi musa, mi diva, mi flor de mil fragancias, mi diosa etérea e inmortal... Finalmente he sabido la verdad, finalmente he decidido abandonar la ilusión, ésta misma ilusión que mantuvo en pie mi desgastado ser durante lo recientes dos meses... Pero no te reprocho nada, al contrario, agradezco que seas sincera y honesta. La verdad duele, pero finalmente es la verdad... Sin tu amor jamás seré feliz y como hemos venido al mundo a ser felices, prefiero abandonarlo, antes de deshonrar ese único mandato celestial... A pesar de ello, nunca olvidaré el sublime brillo de tus ojos, el blanco prístino de tu cuerpo y la majestuosa tonalidad de tu cabello... Mi cuerpo transfigurado te honrará y amará hasta que la luz de las estrellas consuma la faz de la Tierra...Adios, hasta siempre, pero adios...


Mikel Arquette Cruzcia

6 de mayo de 2011

PARA EL AMOR DE MI VIDA...

Hoy volví a ver a la niña de mis sueños, no le hablo, no me conoce, pero no me importa... Tal vez sea lo mejor; así nunca cambiaré mi ilusión por desazón y seguiré creando una realidad virtual en mi mente, donde los dos caminemos de la mano por un valle infinito lleno de alegría, bendición y pasión... Seguramente piensan: "Miguel es un cobarde, no defiende lo que ama", pero debo decirles amigos mios que he sufrido muchas veces. Tantas que he llegado a pensar que lo mejor es guardar mis sentimientos y ser un amante secreto...

Ya saben, ese tipo de amante que vela por la seguridad y bienestar del ser amado, aunque éste no sepa lo que provoca; ese tipo de amante que no requiere de una relación carnal para saber que el amor por esa persona crece día con día y así será hasta el fin de sus horas por este camino pedregoso al que llamamos vida, y que con la muerte no hará otra cosa más que potencializarse eternamente; ese tipo de amante que le cuenta a sus amigos que ese ser, sin saberlo, es lo mejor que le ha pasado en la vida. El señorío me oliga a decir que seré en conclusión una persona que vivirá plenamente feliz, sólo a costa de la felicidad de ella, mi musa, mi diva, el brillo de mis pupilas, el aire dador de vida, el carmesi de mi corazón, la brisa que sople en mi espalda, mi piedra filosofal, el destello de luz que ilumine mi mañana, el ocaso que culmine mi jornada, el anochecer que me acompaña a mi morada, el fuego que da candor a mi existir, el alimento de mis células, el perfume más hermoso que he percibido...

Seré feliz sólo sabiendo que esa niña celestial es feliz, aunque no esté junto a mí, aunque jamás roce mi cuerpo con el suyo, aunque mis labios jamás prueben la dulce ambrosía de sus labios, aunque mi corazón solamente se encuentre unido al de ella en espíritu y a la distancia.

Y pasarán los años y seguiré amándola con cada gota de sangre que irriga mi cuerpo; miraré la luna y repetiré su nombre venerándola, esperando que el viento atraviese el dintel de su ventana y la arrope con esos suspiros que llevan mi esencia entera. Dirán los que la ven desde otra  perspectiva que no es tan perfecta. Seguramente no lo es, pero ¿saben una cosa? desde que a los 12 años empecé a ilusionarme con ese bendito sentimiento que es el amor, no había encontrado alguien que fuera tan parecida a la mujer utópica de mis fascinaciones.

Tardè diez años en entender porque los hombres han hecho, a lo largo de la historia, locuras por esa persona especial, al fin lo entiendo !y no saben cuanto placer me provoca¡.Sólo me resta decir una cosa: tú eres y serás perennemente adorada princesa, la luz de mi alma...

Escrito por Miguel García (Mikel Arquette Cruzcia), para la persona que ha cambiado mi manera de ver la vida y el amor: C.O.


Mikel Arquette Cruzcia

21 de abril de 2011

SOBRE EL PRADO VERDE

Sobre el prado verde, resucitan las flores, revolotean las mariposas y trinan las avecillas. Es también sobre esta alfombra de verdes matices donde se ahoga mi ilusión, renace la desesperación y se destruye la razón. Esa razón que tú misma ayudaste a construir, con besos fugaces y palabras falaces que en su tiempo hicieron vibrar este corazón que ahora, derruido por el viento y la decepción, no tiene más deseos de palpitar.

Sobre el prado verde, renace el ambiente vital que alberga a todos los seres que la rodean para emanar de sus cenizas, regresar de su letargo y dibujar una pintura única y original: la pintura de la existencia. Precisamente, de ésta pintura, es de donde quiero dejar de pertenecer. Tú no tienes la culpa, yo no tengo la culpa de esta desilución. La culpa es del destino que se ha ensañado en derrumbar los castillos que he formado. Cimientos de un palacio que eran indestructibles como las rocas y se han transformado en construcciones de arena y sal.

Sobre el prado verde danzan un baile sin fin los animales y  los aromas del campo, los perfumes más bellos de los que se tenga recuerdo: las fragancias de las madreselvas, los espliegos y los liliums, refrescan las planicies, otrora desoladas en el invierno de los sueños. ¡Ah!, sueños, sueños, ¿qué cosa son los sueños sino el reflejo de los deseos del hombre? Aunque  por desgracia algunos de esos deseos son tan inalcanzables, tan ficticios, tan inasequibles, que de a poco van convirtiendo dichos sueños en pesadillas tales, que traspasan la barrera de la mente, para transformar la vida tangible en una deneznable realidad.

Sobre el prado verde descansan ya los restos inertes de un hombre que tenía toda una vida por delante; una vida colmada de metas, exitos y placeres. Por desgracia dentro de todos esos planes no se encontraba ella, su amada, la dueña de sus desvelos, la niña de sus ojos, la musa de su vida. Aquella que se escapó con los silencios del invierno y que esperaba, regresara con la ventisca de la primavera. Aquella que cerró sus ojos una tarde de diciembre, mientras exhalaba el suspiro postrero después de aquel aciago instante en que esos proyectiles a travesaron su cuerpo e hicieron jirones su espíritu e ilusión.

Sobre el prado verde, yace pues, ese hombre al que la vida le arrebató el amor de su vida y con ella la esperanza. El silencio inunda el verde valle, todo se ha quedado en silencio. Los animales y las flores, ya no danzan en frenesí. Todos están de luto, todos están en impasse, todos están velando el descanso de éste joven, que se durmió en el sueño de la muerte. Veo todo desde otra perspectiva; me encuentro ya en la metamorfósis del ser, esperando reencontrarme con mi amada para sujetarla del brazo y peregrinar yuxtapuestos etrnamente por el sendero de la pasión.


Mikel Arquette i Garuz

30 de marzo de 2011

EL FÚTBOL BRINDA POR EL BARÇA

Crònica del segundo mejor partido en la historia del F.C. Barcelona: Real Madrid 2 - 6 F.C. Barcelona (Estadio Santiago Bernabeu, Madrid, España / J-34  La Liga 2008 - 2009 / 2-Mayo-2009) 

 El equipo de Guardiola arrolla al Madrid tras una exhibición histórica. - Xavi y Piqué, fruto de la genética azulgrana, lideran a los azulgrana ante un rival reducido a la condición de simple telonero. - No hubo debate: la gloria fue para el mejor 

Un brindis al fútbol. Al del Barça, claro, que desplegó en Chamartín, imponente museo futbolístico donde tantos tiritan, todos sus violines. El fútbol convertido en arte, pura orfebrería. No sólo fue la certificación del angelical método azulgrana. Del Barça, que se obliga a sí mismo en el juego y en el resultado, no se esperaba un simple triunfo, sino que sellara su estilo ante un duelo de máxima exigencia. Y la respuesta barcelonista fue intachable. Guardiola no se guardó nada, alistó a los mejores y el equipo no se confundió con el imprevisto gol inicial de Higuaín. Reaccionó con ese aire poético que le distingue. No sólo retorció el marcador, sino que contribuyó a la evangelización que merece Casillas. Rebajó de tal forma al Madrid que el impetuoso aspirante quedó reducido a un rutinario telonero. El conjunto de Juande no pudo camuflarse con el resultado y al equipo se le vieron todas las costuras. Nada que reprocharse ante un adversario capaz de convertir el fútbol en un paraíso.


Frente al juego de sacamuelas y tono épico de los madridistas, el Barça resultó sinfónico. Se puso de etiqueta, bailó en Chamartín y laminó el safari madridista de los últimos 17 partidos. Uno y otro expusieron su versión más real. El equipo de Guardiola, el más operístico de la temporada, debía mostrar su carácter competitivo ante una situación casi extrema. Del Madrid, que a toque de tambor había mantenido la Liga en vilo con un espíritu conmovedor, se intuía un arrebato definitivo.

No hubo debate: el Barça fue mejor en todo, en lo fino, en lo grueso. El Madrid no tuvo respuesta, no le llegó el sudor que le había hecho soñar con el título. El Barça resultó de otro planeta, condujo a la rendición al irreducible Madrid de Juande.
Si hubo más emoción de la cuenta fue por la divinidad de Casillas, junto a Raúl y el ausente Guti la única coartada étnica del madridismo. Enfrente, Xavi, padre junto a Guardiola de la admirable y productiva ingeniería genética azulgrana, manejó el encuentro con su toque homérico. A cada azote del Madrid, que hizo pagar las únicas debilidades barcelonistas -la poca chicha de Abidal ante Robben y el peaje de Puyol, demasiado disperso en el eje defensivo-, respondió Xavi, jugador con más jerarquía que focos.
 
Xavi, en plenitud, es un homenaje al fútbol. A todos los sistemas: el que premia al alquimista que advierte el pase que nadie ve o el pícaro que con cuerpo de ratón es capaz, por su apego a la pelota, de rescatarla ante espartanos como Lass. Como intérprete activó a Puyol en el 1-2; como amante del balón, citó a Messi con Casillas en el 1-3 tras birlarle el sustento al segundo Diarrà; animó a Henry en el 2-4, e hizo otro guiño a Messi en el 2-5. Desde Cruyff en 1974 -guionista de otra inolvidable noche del Barça en el Bernabéu con aquel 0-5- no ha habido un solista azulgrana semejante en el Bernabéu. Hubo un día en el que Ronaldinho fue Ronaldinho; anoche, Xavi fue todo un equipo. 

Al Barça le bastó con su senado, las picaduras de Messi y Henry, y un novel camino de la posteridad: Piqué, la mejor noticia para el fútbol español en lo que va de temporada. Sobrio, concentrado, adulto, con recursos para el quite y la salida, y hasta con gol. Con Xavi al compás y la extraordinaria solemnidad de Piqué, Messi puso la puntilla a ese Madrid babélico tuneado por Juande en los últimos meses. Salvo frente al Liverpool y el Barça, la clase alta del fútbol europeo. El conjunto azulgrana es de otro reino. Por mucho que se rebobine no hay rastro de un equipo que haya jugado tantos buenos partidos en una misma temporada, y sin descartar ningún reto. 

Filias y fobias aparte, este Barça es un lujo para el fútbol. Con 2-5, cualquiera estaría de rondito a la espera de que bajara el telón. Este Barça, no. Con 2-5, Piqué, un central, llegó al gol en el 2-6. El cuadro azulgrana ni siquiera precisó de la mejor versión de Eto'o, alejado a una orilla para que Messi retratara a los centrales blancos. Lo mismo dio. El Madrid fue un títere a los pies de un equipo de trazo celestial, ancho, profundo, arabesco, sabio y firme. Salvo el arranque de Robben, no hubo madridista que ganara su duelo: sin pistas de Raúl; Ramos se quedó en tanga ante Henry; Gago y Lass debieron sacar a hombros a Xavi; Marcelo fue el Marcelo que llegó... Así, uno tras otro. Jamás en la historia hubo recital azulgrana similar en el Bernabéu, silencioso ante los versos azulgrana.


Habrá un antes y un después de semejante gala. Habrá un antes y un después de Pep Guardiola, guardián de un santoral que recibió de Johan Cruyff y que lleva camino de purificar aún más. Pep, muy por encima de ese estreñimiento dialéctico que a veces prevalece en el fútbol, ha desmentido a esos paniaguados que le esperaban con el garrote, incapaces de perdonar su verbo mesurado, su buen gusto y discreción. Hasta el punto de liderar la segunda mayor goleada encajada por el Madrid en su feudo: la primera correspondió al Athletic.


Con Pep al frente, el Barça despejó cualquier discusión. Los puntos y los goles distinguen a este Barça; los adjetivos inundan sus crónicas. Llegado el día clave, el Madrid, sometido de principio a fin, cayó en la orilla. Su esmero merece un titular. Lo del Barça en Chamartín, lo del Barça en toda la temporada, quedará como un incunable en la bibliografía del fútbol español. Y del transfronterizo, donde España, con el modelo azulgrana, también marca tendencias. En definitiva, el Barça hizo doblete: ganó y deleitó, porque de él se esperan ambas cosas. Tan imponente es su obra que no caben éxitos mundanos. Otro mérito de Guardiola, decidido a pilotar a su grupo hacia la trinidad final. Sólo la fabulación ya merece un homenaje póstumo. El señorío obliga: el Madrid jamás olvidará a este Barça tan lírico.


Mikel Arquette i Garuz

16 de marzo de 2011

LA DULZURA DE LOS SUEÑOS

La dulzura de los sueños...
Me refleja en el brillo de tus ojos,
en el espejo de tu alma.
¡La dulzura de los sueños!

La dulzura de los sueños...
Eleva mi espìritu a la par de tus anhelos,
a la altura de tu calma.
¡La dulzura de los sueños!

La dulzura de los sueños...
Lleva mi cuerpo en volandas
hacia el calor de tu regazo,
a sentir de tu mano la palma.
¡La dulzura de los sueños!

La dulzura de los sueños...
Alimenta los suspiros que del corazon emanan
por tus labios de alabanza.
¡La dulzura de los suenños!

La dulzura de los sueños...
Destruye mi recelo, aparca el orgullo,
elimina los temores y a tu favor pone la balanza.
¡La dulzura de los sueños!

La dulzura de los sueños...
Me convida a mantener con animos de grandeza,
aunque tu amor no tenga, por el mundo esta cruel danza-
¡La dulzura de los sueños!

Mikel Arquette i Garuz

19 de febrero de 2011

MI NIÑA, TE AMO

Que si te amo, me haz preguntado
Por supuesto que sì, he respondido.
¡Dìmelo de frente!, haz reclamado
¡Cuando quieras princesa!, he exclamado.

Dices: "ahora mismo quiero que lo expreses,
No dentro de seis o siete meses,
No mientras comas o mientras reces,
Dìmelo ahora y dìmelo un millòn de veces!.

Esta muy bien niña, te lo dire en este instante.
No quiero que pienses que no serè un buen amante,
Asì que te demostrarè que soy de buen talante,
Al decirte que me haces sentir un amor constante,
Cuando miro tu caminar pausado, adorable  y galante.

¡Venturado seas por decirlo en èsta buena hora!,
Cuando la luna, con su brillo, ya enamora,
Durmiendo la voz que dicta el engaño que se rumora,
Alzando al cielo, la voz que en mi pecho atora.

No tengas dudas, ¡que tù siempre en mi mente!,
Aunque no estès a mi lado presente.
Cuando por culpa del destino te encuentras ausente,
Mi corazòn, solo por tì vive, palpita y siente.

¡Gracias amado mìo!, ahora no estarè màs confundida,
Te amarè hasta con la mèdula, lo que te quede de vida.
Y cuando mueras, harè igual que Fontefrida,
Porque este amor no lo borra ni la postrera despedida.


Mikel Arquette i Garuz

11 de febrero de 2011

ROMANCE DE LA LUNA OSCURA

Paseando por este valle
remembrando los silencios
de pensamientos ya necios
al deambular por la cale
con sus humores tan recios
y sus rumores de talle.

De sus pasiones ingratas
centelleantes de ilusión,
como la fé de erratas;
deseosas de pura pasión
rebasando las traviatas
y su lírica hilación.

Maquinaciones de dolor
y espíritus vacios;
generadores de hastíos
con sus pinturas sin color
y de las danzas sin sabor.

En éste campo las recuerdo,
ya sin dolor las observo
porque hoy estando cuerdo
sus fragancias preservo
y de sus besos me acuerdo.

La muerte de los amores,
la llegada de la locura,
el marchitar de las flores,
la enfermedad sin cura 
ya se van con sus honores
bajo ésta luna oscura.


Mikel Arquette i Garuz

5 de febrero de 2011

ROMANCE DE LA BELLA AMADA

Transitando por la vida
encontrè mi destino,
mi Ìtaca perseguida,
y lo conseguì con tino.

Esa meta es tu alma,
¡gracias a Dios por ella!
porque me transmite calma
ya que es pura y bella.

Bella como las violetas,
preciosa como la luna,
màs valiosa que mil pesetas,
deleitosa como ninguna.

Tù, la dueña de mi cielo,
de la noche, mi lucero.
Y lo digo sin recelo:
de mi mar, un blanco velero.

¡Eres la rosa de mis vientos,
la materia de mis sueños,
el càliz de mis sustentos,
la razòn de mis empeños!


Mikel Arquette i Garuz

EL AZUL DE TU ALMA

Los ojos del espìritu, decidme ¿còmo son?
El lamento del alma, ¿podèis escucharlo?
El trinar de los pensamientos, ¿què tono tienen?
Los sueños de tu silencio, ¿què desean?

La profundidad de tu espìritu irradia el calor,
la dulzura de tu alma, transmite la paz.
El deambular de tu mirada, conlleva al amor,
la tranquilidad de tu caminar, traslada a un vuelo sin fin.

Los sueños son el reflejo de tus deseos,
tus deseos son la expresiòn de tu pensamiento,
un pensamiento, es el destello de tu corazòn,
el corazòn, es el motor de tu cuerpo,
tu cuerpo, tu cuerpo es la razòn de mis delirios.

La luz de mi mente: tus manos prìstinas y puras.
La majestuosidad de mis alcances: tu espìritu flotante.
La habilidad de mi mente: la deleitosidad de tu voz.
La razòn de mi existir: ¡el azul de tu alma!.

Mikel Arquette i Garuz

8 de enero de 2011

Tus ojos como dos luceros
Tus cabellos como negros lienzos
Tus manos como un par de blancos veleros
Tus labios como rojos mares densos

Tu sonrisa, una luz en el cielo
Tu voz, la belleza y majestuosidad de mil soles
Tu piel, la dulzura que escondes bajo ese velo
Tu risa, una melodía de mil bemoles

Tu mente, resplandeciente en la opacidad
Tu gesto alegre, adjetivo arabesco que recuerdo en mi amargura
Tu lágrima de cristal, que devuelve al mundo la claridad

Tu caminar que me lleva a la locura
Tu palpitar, tan hermoso que borra de mi vida la frugalidad
Tu respirar, pausado y profundo me inspira una gran ternura

Tus ojos y tus cabellos, sí, tus lindos cabellos
Tus manos y tus labios, de carmesí esos labios
Tus sonrisa y tu piel, los sustantivos más bellos
Tu risa y tu voz, los placeres más sabios

Tu lágrima y tu alegría, extremos de tranquilidad
Tu mente y tu caminar que invitan a la travesura
Tu palpitar y respirar, verbos que vivirán en mi mente para la eternidad
Tú eres, toda tú eres en sí, la humanización de la dulzura
Tus adjetivos, sustantivos y verbos, te han convertido, en mi más bella deidad.


Mikel Arquette i Garuz

UNA LUZ EN MI ALMA

Minutos, horas, días, semanas, meses, años, en fin, fue tanto tiempo refugiado en la oscuridad de mis temores, en el resplandor de mis recuerdos, en la añoranza del pasado, desdeñando el presente y soñando en la prosperidad del futuro.

Fue tanto tiempo llorando en silencio, golpeando sin fuerza, gritando hacia adentro, tratando de encontrar explicaciones, rogando por soluciones, recordando esas pasiones, esas emociones, esas sensaciones que perdí con el devenir de la vida. Emociones que añoraba en el renacer de la primavera, en el candor del verano, en la parsimonia del otoño y en la melancolía del invierno. Pasiones tan distantes que a través de este largo y sinuoso camino, se convirtieron en pasajes efímeros, en irrealidades, en sueños, que desgraciadamente, solo eso eran, sueños.

Sueños que comparados con la realidad eran magnificentes, sublimes, mágicos. Eran tan exquisitos que convertían dicha realidad en algo tan doloroso y lacerante, que prefería pasarme el tiempo soñando despierto y vivir durmiendo. Pero a pesar de mis deseos de prolongar dichos sueños y refugiarme en mis recuerdos para saborear una pizca de felicidad, la vida, el destino, el karma, como gustes llamarlo, siempre se encargaban de ponerme obstáculos, trabas, dificultades, problemas y decepciones tan brutales que me daba cuenta que por más que pasara los días tratando de sustraer mi mente del mundo material era imposible escapar de la realidad.

Así pase tanto tiempo en ésta disyuntiva de seguir defendiendo mi ideología de apegarme a mis recuerdos o enfrentar la realidad. De ésta manera pasó la mayor parte del más reciente lustro de mi existencia.

Finalmente decidí dejar de soñar y solamente avocarme a confrontar la realidad de la sociedad gris y lineal en que me tocó vivir. Ya sin sueños, esperanzas o metas qué perseguir, sin querer me fui transformando en un ser espiritualmente inerte capaz de ver una injusticia, discriminación o abuso e ignorarlo, pero incapaz de rechazar las invitaciones a insultar, molestar o fastidiar a mis semejantes. En suma me había transformado en el ser que tanto odio. En éste horrible tenor transcurría mi vida. Hasta que de pronto… 

En el cuarto dia del primer mes del undécimo año de este milenio, conocí una chica genial, increíble, mayestática, hermosa, inteligente, en fin la chica más virtuosa que he conocido en mi vida. Esa chica eres tu, sí, tú. Eres quien me regreso la alegría de vivir, los deseos de que llegara la noche para soñar contigo y la ansiedad de que arribaran los días para volver a verte en persona y dejar dichos sueños para disfrutar la maravillosa realidad de tenerte cerca de mí. 

Eres quien me regresó la emoción de escuchar el dulce trinar de las aves, verlas abrir sus alas de par en par y observar como emprenden el vuelo atravesando el cielo y difuminándose en el horizonte. Quien me regreso el sentimiento emotivo de ver el nacimiento del día a través del alba y recordar la majestuosidad de ver caer el ocaso detrás de las montañas que adornan el paisaje citadino de mi vivienda.

Pero por sobre todas éstas cosas, le has devuelto el fulgor a mis ojos, la fuerza a mis músculos, la potencia a mi voz, la imaginación y creatividad a mi mente, aunque en especial le has devuelto la luz a mi alma. Esa luz que estuvo apagada tanto tiempo, que parecía totalmente extinta. Esa luz que ha despertado de su letargo, no solo para reavivar mis ganas de seguir en éste pedregoso sendero de la vida, sino que ha despertado para amarte por sobre todas las cosas, para cuidarte de todos los peligros, apoyarte en tus tropiezos, congratularte en tus logros y ayudarte en todas tus necesidades.

Y no importa qué pase en éste breve o largo espacio que confluyamos en el mundo terrenal porque a pesar de que la fugacidad de la vida carnal no me permita emitir más palabras, con mi espíritu eternamente repetiré tu nombre en el viento, y serás perennemente, adorada princesa, una luz en mi alma.


Mikel Arquette i Garuz